Parque de El Retiro, del 29 de mayo al 14 de junio
LUNES-VIERNES: 10:30-14:00 y 17:00-21:00
SÁBADOS Y DOMINGOS: 10:30-15:00 y 17:00-21:00

La risa va por dentro

La FLMadrid26 arranca con la visita de la reina Letizia, el Premio Lealtad a Pep Carrió y varias conversaciones que reivindican el humor como una forma de comprender la realidad.

La 85.ª Feria del Libro de Madrid abrió este viernes sus puertas en una jornada marcada por el calor y por la visita inaugural de la reina Letizia, que recorrió varios espacios de la Feria antes de dar paso a una programación dedicada a explorar una de las materias más escurridizas de la experiencia humana: el humor.

Una identidad construida entre libros

El primer acto de la programación fue la entrega del Premio Lealtad 2026 a Pep Carrió, diseñador e ilustrador estrechamente vinculado a la historia reciente de la Feria del Libro de Madrid.

Premio Lealtad 2026Emocionado, Carrió agradeció un reconocimiento que definió como especialmente valioso precisamente porque no es un premio al que uno se presenta, sino un reconocimiento otorgado por quienes han compartido años de trabajo. También quiso recordar a las personas que han formado parte de sus distintos estudios y han contribuido a desarrollar muchos de los proyectos que han acompañado visualmente a la Feria durante la última década.

No era una elección casual para inaugurar esta edición. Antes incluso de que comenzaran los grandes debates sobre el humor, la Feria rendía homenaje a una de las personas que más ha contribuido a construir su identidad visual.

Y la identidad acabaría siendo, precisamente, uno de los temas soterrados de toda la jornada.

El hombre que enseñó a pensar por cuenta propia

Esa misma idea apareció horas después en el homenaje dedicado a Pedro Sorela en el Pabellón Europa.

Periodista, novelista, profesor y viajero, Sorela fue recordado por antiguos alumnos, compañeros y amigos como alguien que enseñaba a desconfiar de las respuestas fáciles. Su defensa de la lectura, del pensamiento crítico y de una escritura rigurosa atravesó buena parte de las intervenciones.

Quienes compartieron formación con él recordaron su capacidad para cuestionarlo todo, su exigencia casi obsesiva con el lenguaje y su empeño en que cada persona encontrara una voz propia. También evocaron su rechazo a los tópicos, a los lugares comunes y a cualquier forma de pensamiento único.

Resultó llamativo comprobar cómo muchas de las anécdotas giraban alrededor de alguien descrito como exigente, incluso duro en ocasiones, y cómo ese recuerdo terminaba inevitablemente transformándose en afecto.

Quizá porque la gratitud tiene algo de humor: la capacidad de mirar el pasado desde otro lugar.

¿De qué nos reíamos cuando éramos niños?

La charla inaugural de la Feria reunió a Maitena, Rodrigo Cortés y Edu Galán alrededor de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué les hacía reír cuando eran niños?

La respuesta acabó convirtiéndose en una exploración sobre la naturaleza misma del humor.

Maitena recordó los interminables chistes de Jaimito que compartía con sus hermanos durante la infancia. Rodrigo Cortés confesó que durante años le interesó más entender los mecanismos del humor que reírse de ellos. Edu Galán reivindicó las cosquillas como una de las primeras experiencias cómicas universales.

Pero la conversación encontró uno de sus momentos más reveladores cuando Maitena explicó cómo descubrió que hacer reír era también una manera de hacerse escuchar. Siendo la sexta de siete hermanos, encontró en los comentarios ingeniosos una forma de ganar espacio en una mesa donde siempre parecía haber alguien hablando más alto.

Rodrigo Cortés evocó una sensación parecida al recordar la primera vez que una ocurrencia provocó una carcajada colectiva en clase. Era, según él, como pulsar un botón y comprobar que algo ocurría. Que el mundo respondía.

La conversación, que pudo seguirse también por streaming, transitó después por el humor político, la evolución de la comedia y los cambios en la manera de reírse de las nuevas generaciones. Entre bromas, discrepancias y referencias compartidas, apareció una de las frases más celebradas de la tarde.

«El mejor cómico es el que tiene gracia, no el que tiene razón», defendió Cortés. Una afirmación que resumía buena parte de los debates contemporáneos sobre el humor.

Reírse para acercarse

Si la charla inaugural intentó descubrir de dónde nace la risa, el Pabellón Iberoamericano se preguntó para qué sirve.

En La vida, ese material sospechoso, Paulina Flores, Virginia Higa y Álvaro Carmona reflexionaron sobre la comicidad que habita en la vida cotidiana, en las pequeñas rarezas familiares y en esos detalles aparentemente insignificantes que revelan algo esencial sobre quienes somos.

Virginia Higa defendió que el humor no puede añadirse artificialmente a una historia porque forma parte de la mirada de quien la cuenta.

Paulina Flores fue un paso más allá y reivindicó la risa como una herramienta para comprender el presente. Frente a la solemnidad, sostuvo, la risa genera cercanía. Permite acercarse a los demás y decir cosas que quizá resultarían difíciles de expresar de otro modo.

Era una idea que dialogaba inesperadamente con todo lo escuchado durante el día. Porque en el fondo, tanto Pedro Sorela como Maitena, Virginia Higa o Paulina Flores parecían estar hablando de lo mismo: de una forma particular de mirar el mundo.

El primer día

Mientras el calor obligaba a buscar sombra bajo los árboles del Retiro y las casetas empezaban a encontrar su ritmo, la Feria fue tomando forma.

Se habló de infancia, de literatura, de periodismo, de política, de identidad y de libertad. Se habló de maestros, de lectores y de las historias que nos ayudan a entender quiénes somos.

Y aunque el humor era el tema oficial de la jornada, lo que apareció una y otra vez fue algo más profundo: la posibilidad de observar la realidad desde un ángulo inesperado. Cuando la conversación inaugural llegaba a su fin en el Pabellón CaixaBank, después de más de una hora intentando explicar qué es exactamente aquello que nos hace reír, Maitena encontró una respuesta tan sencilla como imposible de refutar: «La risa va por dentro».

Después de este primer día de Feria, cuesta encontrar una definición mejor.

Fotos © Gustavo Valiente

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