La FLMadrid27 celebrará el vínculo entre libros, librerías, ciudad y lectores coincidiendo con el 60.º aniversario de la Feria en El Retiro y el 50.º aniversario de la Asociación de Librerías de Madrid
La Feria del Libro de Madrid ya tiene tema para su 86.ª edición. En 2027, las memorias serán el hilo conductor de una programación que invitará a explorar la relación entre los libros, las librerías, la ciudad y las personas que la habitan.
El anuncio tuvo lugar esta mañana en el Pabellón CaixaBank de la Feria del Libro de Madrid en una conversación entre la directora de la Feria, Eva Orúe, la escritora Rosa Montero y la librera y autora Marina Sanmartín, quienes reflexionaron sobre la memoria como materia literaria, patrimonio compartido y forma de construir identidad.
La elección del plural no es casual. La próxima edición estará atravesada por múltiples aniversarios y celebraciones: la Feria del Libro de Madrid cumplirá 60 años en el Parque de El Retiro, la Asociación de Librerías de Madrid alcanzará su 50.º aniversario y también celebrará medio siglo la Asociación de Editores de Madrid. A ello se sumarán efemérides como el centenario de la Generación del 27 y el centenario del nacimiento de Gabriel García Márquez.
«Celebraremos la relación estrecha, yo diría que simbiótica, que Feria y parque mantienen desde hace tanto tiempo y reivindicaremos el papel de las librerías en la cadena del libro, su importancia como centros de actividad cultural y su condición de parte fundamental de nuestro paisaje físico y emocional», explicó Eva Orúe durante la presentación.
La conversación puso el foco precisamente en esa dimensión emocional de la Feria. Rosa Montero definió El Retiro como «el corazón emocional, social y vital de Madrid» y recordó que, después de 46 años firmando en la Feria, cada montaje de las casetas sigue provocándole la misma ilusión. «Es un espacio mágico, un espacio de la memoria», afirmó.
Rosa Montero: «La memoria es el relato que nos hacemos de nosotros mismos»
Marina Sanmartín reivindicó por su parte el papel de las librerías independientes como «trinchera y refugio» y defendió que cada una de ellas ofrece una mirada distinta sobre el mundo. «Cada caseta que tenemos aquí es el espejo de quien la gestiona y cuenta sus historias. Tenemos tantas visiones del mundo como casetas», señaló.
La memoria también ocupó el centro del diálogo desde la perspectiva de la creación literaria. Mientras Rosa Montero recordó que «la memoria es el relato que nos hacemos de nosotros mismos», Marina Sanmartín subrayó que constituye la materia prima desde la que nacen muchas historias y el lugar donde identidad y escritura se encuentran.
La Feria del Libro de Madrid quiere convertir esa diversidad de recuerdos en una invitación colectiva a pensar la literatura y la ciudad. Habrá espacio para la memoria y el territorio, la memoria y la ficción, la memoria y el futuro, sin perder de vista que cada lector, cada paseo por El Retiro y cada librería construyen una experiencia distinta.
Porque si algo demuestra la Feria, edición tras edición, es que los libros no solo conservan la memoria, también la crean.
Fotos © Gustavo Valiente


