Parque de El Retiro, del 29 de mayo al 14 de junio
LUNES-VIERNES: 10:30-14:00 y 17:00-21:00
SÁBADOS Y DOMINGOS: 10:30-15:00 y 17:00-21:00

Memorias, nostalgias y homenajes: trilogía de un lunes sin prisas

CRÓNICA DEL DÍA

Tras el vértigo del fin de semana, el lunes trajo una jornada de Feria en modo reposo. El Paseo de Coches de El Retiro respiraba al compás de quienes se tomaban el día con calma: lectores concentrados, parejas al sol, grupos de amigos o familias que recorrían las casetas sin mirar el reloj. El ritmo era pausado pero constante, y la escena se repetía una y otra vez: alguien se detenía ante un libro, lo hojeaba, preguntaba, sonreía, seguía caminando. Bajo las sombrillas de las terrazas, algunos encontraban sombra y tiempo para abrir las primeras páginas del libro recién comprado. Ha sido uno de esos días en los que la Feria se convierte en refugio.

Entre las novedades de este año está la incorporación de espacios para profesionales del sector. El Pabellón Iberoamericano fue esta mañana el escenario del I Encuentro Profesional para la Traducción, organizado por Acción Cultural Española y dirigido a pequeñas y medianas editoriales que buscan dar el salto a otros idiomas. Eva Orúe, directora de la Feria, dio la bienvenida junto a Ainhoa Sánchez, responsable del Área de Literatura y Libro de Acción Cultural Española (AC/E). Las editoras participantes se manifestaron ilusionadas: «es importante tener un espacio como este para hacer crecer nuestros proyectos y llegar a más lenguas, a más lectores».

La tarde mantuvo ese mismo pulso sereno. Mientras unos buscaban sombra o una bebida fría entre acto y acto, otros se detenían en las casetas a conversar con autores y autoras que, por fin, podían firmar sin prisas.

A las 18:00, el Pabellón Europa acogió un acto protagonizado por uno de los escritores más leídos y comentados del momento: David Uclés. En conversación con la periodista de RNE Susana Santaolalla, el autor ubetense habló de la herencia europea en su obra, del homenaje velado a nuestros abuelos, y de la devastación en Gaza. «En Gaza no hay casas vacías, porque están destruyéndolas», afirmó.

Un poco más tarde, en el Pabellón Iberoamericano, tres escritoras exploraron los matices de la memoria y la nostalgia. En ‘Maneras de estar cerca: escribir la nostalgia’, Carmen Boullosa, Florencia del Campo y Clara Morales, moderadas por Claudia Neira, compartieron ideas que invitaron a pensar. «Para mí, memoria y nostalgia son términos opuestos, la nostalgia tiene un efecto como de luz de atardecer sobre las historias, vuelve los recuerdos más amables», dijo Clara Morales

También los homenajes del día se acompasaron al ritmo sereno del lunes.

En el Pabellón Comunidad de Madrid se recordó a la poeta Diane di Prima, voz clave de la contracultura estadounidense.

Ya con la tarde avanzada, el Pabellón CaixaBank se llenó para rendir tributo a Paul Auster en ‘El hombre de la mirada cinematográfica’. Cristina Consuegra, directora del Festival de Málaga —cómplice en la organización del evento— lo abrió junto a Eva Orúe con una promesa compartida: «esto no acaba aquí, seguiremos colaborando y estrechando lazos para el año que viene».

Eduardo Lago, Claudia Piñeiro, Rodrigo Blanco Calderón y Rafael Saravia repasaron la vida, obra y legado del autor neoyorquino con emoción contenida y anécdotas llenas de admiración. El público respondió con un aplauso largo, de esos que celebran tanto a quien se fue como al lugar que lo recuerda.

Al final de la jornada, el Retiro no se vaciaba, sino que respiraba hondo. Clara Morales se subía a ‘La cabina del libro’ para cerrar un lunes tranquilo, de conversaciones con tiempo, de lectores sin prisas y de una Feria que también sabe latir a un ritmo más pausado.

Fotos © Gustavo Valiente

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