El humor nunca viaja solo: está vinculado a un contexto, a un territorio y a la cultura en la que surge y sus códigos compartidos. Lo que hace reír depende tanto de referencias culturales como de una lengua específica, donde los juegos de palabras, dobles sentidos y sonidos son clave. Por eso, trasladarlo a otro idioma plantea un reto singular: no basta con traducir palabras, hay que recrear efectos. ¿Mantener el sentido original o adaptarlo para que funcione? Entre decisiones, ingenio y conocimiento profundo de ambas culturas, la traducción del humor exige creatividad y estrategias como la sustitución de referencias o la reformulación. El cierre del II Encuentro Profesional de Traducción invita a autores y traductores a conversar sobre cómo evitar que la gracia se pierda en el camino y qué implica hacer reír en otra lengua.
Proyecto posible gracias al apoyo de Acción Cultural Española (AC/E)
Participan: Andrés Barba, Irene Pujadas , Lisa Dillman, Carolina Orloff
Moderado por: Ana Flecha