Existe un mundo que rara vez se deja mirar por dentro. Puede bordearse e intuirse, pero entrar requiere de antigüedad o herencia. Es un mundo que no necesita explicarse porque, de algún modo, ha decidido que no debe hacerlo: el de la clase social privilegiada.
Quizá el misterio no radique tanto en lo que ocultan como en la forma en que lo hacen. Los códigos estéticos, el conservadurismo moral y una conducta marcada por el pudor sostienen un sistema donde las jerarquías funcionan como auténticas fronteras frente a otras clases sociales.
Entonces surge la pregunta: ¿de qué se ríen? ¿algo de su mundo interior les causa gracia? Frente a esa contención aparece otra mirada, la de quienes observan desde fuera. Ahí el humor es desbordado, a veces incómodo, incluso oscuro, pero profundamente funcional: una forma de convertir la desigualdad en relato y hacerla soportable.
Participan: Bárbara Arena, Raquel Peláez y, Kiko Amat
Moderado por: Jorge Burón