Del 31 de mayo al 16 de junio de 2024 / Parque de El Retiro
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L-J 10:30 - 14:00 h / 17:00 - 21:00 h
V-D 10:30 -15:00 h / 17:00 - 21:00 h
Horario especial: el viernes 7 de junio cerraremos a las 23:30
Foto de público de la Feria del Libro de Madrid

Lectura y Deporte

Mens sana in corpore sano. Hemos crecido convencidos de que este aforismo extraído de Juvenal era una verdad inobjetable: mente sana en cuerpo sano. Sé que el clásico (y aquí no aludo a determinados derbis baloncestísticos o futboleros) se refería a la salud en general, no al deporte en particular, pero sus palabras nos vienen como anillo al dedo.

En un año, 2024, olímpico, la Feria del Libro de Madrid mira hacia el deporte porque es un fenómeno social y cultural de primer orden del que los libros y la literatura siempre se han ocupado, y que ha ocupado a muchos escritores, editores y por supuesto, lectores.

No hay género literario que sea ajeno al deporte, y (a falta de un recuento más completo), podemos aventurar que no hay disciplina deportiva que no haya propulsado la creatividad de los autores, sea regalándoles un tema, un protagonista, sea fortaleciendo su cuerpo y su mente para afrontar el reto de la página en blanco. Por no habla de todos aquellos deportistas que, por razones diversas, han decidido compartir su biografía y experiencias, ricas casi siempre en lecciones de superación y vida.

Tomo prestada a la escritora colombiana Piedad Bonnett una primera aproximación a un listado de escritores deportistas: Agatha Christie hacía surf; Albert Camus practicó el fútbol (y reconoció: «todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol»); J.R Tolkien jugaba tenis; Ernest Hemingway amaba boxear; John Irving levantaba pesas diariamente, y practicó la lucha libre. Algunos, incluso, han escrito libros a partir del deporte al que son fieles, como Haruki Murakami («el simple hecho de correr una hora todos los días, asegurándome con ello un tiempo de silencio sólo para mí, se convirtió en un hábito decisivo para mi salud mental»), o David Foster Wallace, que vivía El tenis como experiencia religiosa.

La lista es infinita, a bote pronto, pienso en el Delibes pedaleando y nadando, en Leila Guerriero («Para mí, es muy parecido a escribir y mientras lo hago voy imaginando posibles columnas»), en Ana María Martínez Sagi campeona de lanzamiento de jabalina y poeta…

Dedicando la Feria al Deporte, haciendo que el Deporte ilumine la Feria, nos sumamos a una singular carrera de relevos en la que, dice Jesús Castañón, han participado desde Miguel de Cervantes a los Nobel Jacinto Benavente, Vicente Aleixandre, Pablo Neruda, Camilo José Cela y Gabriel García Márquez con escritos sobre olimpismo, béisbol, fútbol, hípica, judo, lucha libre, patinaje, natación, piragüismo, tenis y vela.

¿Hace falta más para subrayar lo mucho que une dos universos que algunos imaginaban antagónicos? Quizá esta frase de Miguel de Unamuno: «Lo mejor que lleva al deporte sano, desinteresado y puro es, sin duda alguna, la literatura». Esperemos que, además, el deporte nos lleve hasta los mejores libros.

                                                                                                                                                   

                                                                                                                                                          Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid