76ª EDICION PARQUE DE EL RETIRO, Madrid- 26/052017 - 11/06/2017

Noticias

EL MICRO DE LA FERIA: Winston Manrique

Winston Manrique: “Los editores que arriesgan y publican contra las modas son un ejemplo de valentía, porque nadie se hace solo”
 
Hoy se cumplen exactamente 50 años de la publicación de Cien años de soledad. Winston Manrique Sabogal, director de WMagazín (wmagazin.com), ha recordado la efeméride y, ante el MICRO DE LA FERIA, ha detallado las peripecias que desembocaron en la edición de uno de los clásicos del siglo XX: “La historia de un coronel envejecido al que no le escribían para recibir la pensión sería la mejor carta de recomendación de un escritor desconocido llamado Gabriel García Márquez. Era 1965 y Luis Harss preparaba su libro Los nuestros, donde buscaba reunir a los diez autores latinoamericanos más representativos del momento, cuando leyó El coronel no tiene quien le escriba, del narrador colombiano. No tuvo dudas, y lo incluyó junto a grandes como Borges, Guimarães Rosa, Rulfo, Onetti y nombres emergentes como Cortázar, Fuentes y Vargas Llosa… Un año más tarde, Francisco Porrúa, editor de la argentina Sudamericana, leyó Los nuestros y preguntó a Harss por ese tal García Márquez. Harss le dio aquella novelita de apenas cien páginas. Porrúa la leyó. Supo que tenía que publicarla junto al resto de lo que tuviera escrito aquel desconocido. Llamó a García Márquez a Ciudad de México para pedirle los derechos. La respuesta fue un ‘no’, porque ya estaban cedidos. A cambio, el novelista le dejó caer que estaba terminando una novela. Así es que el martes 30 de mayo de 1967, tal día como hoy, Sudamericana terminaba de imprimir Cien años de soledad, una de las obras clásicas del siglo XX. Lo que vino después ya es historia”. Winston Manrique defendió que “este episodio de las vísperas del éxito de un gran libro” ilustra la importancia de contar con buenos editores, “aquellos que saben ver el talento y lo novedoso, que apuestan, que arriesgan y publican contra las tendencias y las modas”. El periodista no dudó en considerarlos “un ejemplo de valentía, porque nadie se hace solo”.